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DIFERENCIAS EUROPEAS EN LA LEGISLACIÓN EN LA CALIDAD DEL AGUA

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legislación europea calidad agua
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ANTECEDENTES

PISCINA PÚBLICA

Una piscina es un circuito cerrado de agua; en el cual se debe mantener un residual desinfectante para evitar problemas sanitarios entre los usuarios de la piscina. Para un correcto funcionamiento de los tratamientos del agua y para evitar problemas, se debe mantener un pH controlado.

El agua de aporte al vaso de la piscina debe ser potable. Según el tipo de piscina, las temperaturas pueden variar.

USUARIOS

Los usuarios o bañistas, es muy importante que antes de zambullirse en el agua se hayan duchado a conciencia, ya que, la calidad del agua va a depender de la carga que aportan los usuarios al agua.

Las personas tenemos una gran cantidad de sustancias en nuestra piel, que se forman como protección frente al ambiente. También hay microorganismos y productos químicos, usados en la higiene y protección de la piel. Otros compuestos que llegan al agua, son restos de piel, pelos y otras partes del cuerpo. Por accidente también pueden llegar incontinencias, como vómitos e incluso heces. 

Todas estas sustancias, químicos, microorganismos, etc.; cuando nos metemos en la piscina pasan al agua, y su concentración es proporcional al número de usuarios que usan cada día la piscina. 

CIRCUITO DE DEPURACIÓN

Toda piscina dispone de un sistema de bombeo, que se utiliza para recircular un volumen de agua para conseguir retirar las sustancias del vaso de la piscina. Esta agua pasa por un sistema físico de filtración, cuya función es la de retener las sustancias en suspensión del agua.

En cuanto al tratamiento químico, deben tener una dosificación de coagulante + floculante. Para mejorar el funcionamiento del sistema de filtración, incluye un equipo para medir el desinfectante residual del agua y el valor de pH. Este equipo es el que controla la dosificación del corrector de pH y del desinfectante.

El circuito de depuración, tiene la función de retener las sustancias aportadas por los usuarios, y mantener un desinfectante residual constante; para conseguir reducir los microorganismos presentes en el total del circuito de agua manteniendo un pH estable. De esta forma, en teoría, los usuarios deberían poder bañarse y no sufrir irritaciones o problemas respiratorios.

SUBPRODUCTOS

En el tratamiento del agua de piscinas, el desinfectante universal es el Hipoclorito sódico. Es un buen desinfectante, pero tiene un poder oxidante importante, y el problema es que se hidroliza en el agua, formando subproductos.

Existen otros desinfectantes que se pueden utilizar incluso para desinfectar agua potable, pero para el caso de uso en piscinas de uso público, no pueden utilizarse como desinfectante principal; porqué, en la mayoría de los casos, aportan otras sustancias que, al concentrarse, también son perjudiciales para la salud.

Podemos dividir 2 grandes grupos de subproductos de la desinfección con hipoclorito sódico:

Por un lado tenemos los subproductos nitrogenados, que forman las cloraminas y la mayor parte del cloro combinado; por otro lado, tenemos los subproductos fruto de oxidación de materia orgánica, como son los Trihalometanos, donde el más representativo es el cloroformo. Todos estos subproductos, son los causantes de las irritaciones, olor típico de piscina, corrosión en la estructuras y sobre los equipos de climatización.

Los subproductos son absorbidos a través de la piel y, con el tiempo y una concentración elevada, pueden ser causantes de problemas de salud, incluso pueden ser cancerígenos, si el tiempo de contacto y concentración son elevados.

NORMATIVAS

Las normativas buscan la protección sanitaria de los usuarios, para reducir al mínimo los riesgos y, que disfrutar de un deporte, no pueda ser causa de una afección.

A lo largo de los años, y después de la experiencia adquirida en investigación y enfermedades, las normativas se van haciendo más estrictas, y obligan a los propietarios de las instalaciones a cumplir con las medidas de protección que van surgiendo.

Cada país es libre de redactar sus propias normativas y de hacerlas cumplir, con más o menos rigurosidad. Con el paso del tiempo, las normativas en Europa se van igualando y van aprendiendo unos países de otros; aunque hay unos cuantos países que son más proteccionistas de la salud, y son los que van marcando el camino.

PARÁMETROS DEL AGUA

CLORO LIBRE RESIDUAL

Es la medida de la concentración de cloro que está presente en el agua, y que tiene carácter desinfectante. El pH, es muy importante que se mantenga entre 7,00 y 7,4, para que la proporción de cloro libre con respecto al hipoclorito sódico añadido, sea más elevado. De esta forma, la calidad de desinfección es superior.

La presencia de cloro libre, indica que hay un desinfectante en el agua para el control de los microorganismos, y que evita su proliferación para que no pueda afectar a los usuarios.

CLORO COMBINADO

El cloro combinado es la diferencia entre el cloro total que hay en el agua y el cloro libre. El cloro combinado es una medida para conocer la concentración de subproductos presentes en el agua de la piscina. 

La mayor parte de los subproductos del cloro combinado son las cloraminas, que se forman fruto de la oxidación de amonio y otros compuestos nitrogenados. Las cloraminas están presentes en 3 formas diferentes: monocloramina y dicloramina en el agua; y tricloramina en el aire. 

Con la primera oxidación, se forman las monocloraminas; con el paso del tiempo, se forma las dicloraminas y las tricloraminas, que son volátiles y pasan al aire de la piscina.

pH

El pH es la medida de acidez del agua. Es un parámetro muy importante, y que afecta al funcionamiento de los tratamientos químicos; además, también afecta a cómo se comporta el agua frente a materiales en contacto, como metales, etc.

Por eso, es muy importante mantener un control lo más riguroso posible, para conseguir que el agua esté equilibrada y los tratamientos funcionen correctamente.

REDOX - POTENCIAL ORP

El potencial redox se mide en mV, y es un indicador del poder de oxidación en el agua, con capacidad de ser desinfectante. 

Este parámetro, se utiliza como indicador para saber si la concentración de cloro libre del agua es suficiente para garantizar una desinfección; o por lo contrario, tenemos que aumentar para evitar un riesgo sanitario.

Por debajo de 700 mV, hay bacterias que son resistentes a la acción del hipoclorito, y hay un riesgo de reproducción e incremento de colonias. Esta referencia, sirve para saber cual es el valor guía de cloro libre que se debe mantener en dicha piscina, para conseguir tener controlados los microorganismos.

El potencial redox está relacionado con la concentración de sustancias del agua. Si el agua tiene muchas sustancias en el agua, el cloro libre no está actuando, ya que se está combinando con las sustancias y, entonces, el potencial redox baja. Si mantenemos el mismo cloro libre residual y si mejoramos la filtración, reteniendo la mayor parte de las sustancias del agua, tenemos como resultado que el potencial redox del agua aumenta.

ALUMINIO

La mayor parte de los coagulantes que se utilizan en piscinas tienen aluminio, como el caso del sulfato de aluminio o el policloruro de aluminio, que se utiliza menos.

El sulfato de aluminio, es un coagulante que actúa por cargas eléctricas como un imán, para juntar varías partículas con la misma carga, poniéndose en medio. Así, podemos formar partículas de mayor tamaño y mejorar la filtración, interactuando con un floculante.

La dosificación del sulfato de aluminio debe estar controlado, y debe ser retenido la totalidad en el sistema de filtración; evitando que llegue al vaso de la piscina. Se debe coger una muestra después del sistema de filtración y medir el aluminio, para saber si la dosificación es elevada, o el sistema de filtración tiene canales preferentes que deja pasar el agua sin filtrar.

TRIHALOMETANOS

Son subproductos de la oxidación del cloro a sustancias orgánicas, que pueden provenir del usuario y/o de ácidos húmicos del agua potable.

Los trihalometanos totales son la suma de la concentración de 4 compuestos (cloroformo, bromodiclorometano, dibromoclorometano y bromoformo), fruto de la reacción de la materia orgánica carbonosa con el cloro. El más conocido es el cloroformo, y es el que tiene mayor presencia de los 4.

Suponen un riesgo por exposición dérmica prolongada y a concentraciones elevadas, por eso es importante su control y medida.

TURBIDEZ

Es la medida de la transparencia del agua, y es un indicador de la concentración de materia en suspensión en el agua. Si la concentración es elevada, la turbidez será más alta; y es más fácil que la concentración de subproductos también sea más alta.

También es un indicador del funcionamiento del sistema de filtración del circuito de depuración de la piscina.

RENOVACIÓN DEL AGUA

En una piscina cada día se sumergen más y más usuarios, se añaden tratamientos químicos y, por diferencia de temperatura, se produce evaporación. Todos estos factores que ocurren en una piscina son la causa de que las sustancias, minerales y otros compuestos aumenten su concentración en el agua. El indicador es la conductividad, que permite ver cómo se incrementa con el paso del tiempo.

Para evitar que la concentración de compuestos pueda llegar a ser peligrosa para los usuarios, se recomienda renovar una parte del agua a lo largo del tiempo para controlar la conductividad

ANÁLISIS NORMATIVAS

DIN es una entidad alemana que realiza los estudios y análisis; en colaboración con consumidores, entidades oficiales, comercio, industria, etc., para crear los estándares de calidad y racionalización. Muchas otras entidades normativas de otros países, toman como referencia alguna de las recomendaciones, entre estos países está Suiza y Austria. 

En Alemania las indicaciones de DIN, son referentes de calidad y objetivos a cumplir; en Suiza, son referentes para realizar sus propias normativas, y en Austria, son de obligatorio cumplimiento, además de añadir otras restricciones propias.

USO DE CLORO CLORO Y GENERACIÓN DE SUBPRODUCTOS EN PISCINAS PÚBLICAS

Podemos ver que los valores guía del agua se marcan en Alemania, Suiza y Austria; donde hay un control estricto sobre la concentración de cloro libre en el agua y sobre los subproductos del cloro, tanto nitrogenados (cloro combinado), como de la materia orgánica (trihalometanos).

Los límites de cloro libre, en estos países, son bajos (0,2 ppm – 0,6 ppm), y el potencial redox es alto (<650 mV), incluso con un cloro combinado muy bajo (<0,3 ppm) y THMs (<0,03 ppm). Entonces, ¿cómo pueden conseguir gestionar estos circuitos de piscinas, para conseguir alcanzar estos objetivos de calidad?

Lo primero, es conseguir que el cloro no esté en combinación con sustancias del agua, por lo que el diseño de los sistemas de filtración es muy importante; y es imprescindible combinar la coagulación y floculación para conseguir retener la mayor parte de las sustancias del agua en el paso por el sistema de filtración. Pero, también es importante, el diseño y velocidad de lavado, para conseguir que las sustancias y flóculos retenidos puedan ser evacuados por el desagüe en el proceso de lavado.

Lo segundo, es tener un control sobre el número de usuarios, que son los que aportan la mayor parte de las sustancias al agua de la piscina, para ajustar la renovación proporcional del agua y evitar una concentración perjudicial.

En España, se prima tener unos valores altos de cloro libre que garanticen la desinfección y eviten riesgos sanitarios. Importan los subproductos, pero no es el factor más importante, incluso uno de los subproductos que produce más afecciones como el cloroformo, no es obligatorio ni su medida ni hay valores limitantes.

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