Reducción de Trihalometanos
¿Qué son los Trihalometanos?
Los Trihalometanos (THMs) son subproductos fruto de la reacción del Hipoclorito con la materia orgánica del agua, muy frecuentes en las estaciones de depuración. Debido a su carácter cancerígeno, están regulados a un límite máximo de 100 microg/l. en agua potable, por lo que es necesario aplicar medidas para reducir su formación.
Elevados niveles de temperatura, pH, cloro residual, materia orgánica, sustancias húmicas o concentración elevada de bromuros en el agua son factores que incrementan la formación de THMs.
¿Cómo reducimos los Trihalometanos en el agua?
La importancia de mantener el agua sanitaria desinfectada
El cloro es fundamental en la desinfección de agua en las ETAP, EDAR y piscinas, pero al reaccionar con la materia orgánica forma subproductos de desinfección. Los más abundantes son los THMs, principalmente el cloroformo, que, además de generar mal olor y sabor al agua, tiene propiedades cancerígenas y mutagénicas.
Las principales vías de exposición son la inhalación, ya que son compuestos volátiles, la ingestión y el contacto por la piel. Esto implica que no solo son un riesgo para los consumidores de agua, sino que también constituyen un peligro para los trabajadores de la planta de depuración y demás usuarios.
Conoce en detalle un caso de éxito de esta solución
Sectores que más necesitan reducir los niveles de THMs
Productos para reducir los Trihalometanos
FAQ's
Los Trihalometanos (THMs) son subproductos que se forman en estaciones de depuración por la reacción del hipoclorito con materia orgánica en el agua. Debido a su potencial cancerígeno, su presencia en agua potable está regulada a un límite de 100 microg/l, requiriendo medidas de reducción de su formación.
Para reducir los Trihalometanos (THMs), se utiliza dióxido de cloro generado en el entorno antes de aplicar la desinfección con cloro. Esta práctica actúa como un pretratamiento que disminuye la formación de THMs y la carga de materia orgánica en el agua, ayudando así a cumplir con los estándares de calidad.
El uso del dióxido de cloro como preoxidante reduce significativamente la formación de Trihalometanos en las plantas de tratamiento de agua, lo que mejora la calidad suministrada. Además, el dióxido de cloro tiene ventajas adicionales: es menos reactivo que el cloro, lo que minimiza la formación de subproductos como los THMs en un 72%. Su capacidad desinfectante es estable en un amplio rango de pH (de 6 a 10) y es 2,5 veces más efectivo que el cloro para eliminar biofilm y microorganismos.
El dióxido de cloro funciona como un eficaz agente desinfectante y oxidante en el tratamiento de agua y superficies debido a su capacidad para reaccionar químicamente con una variedad de compuestos. Su funcionamiento se puede explicar la reducción de la formación de THMs y la carga orgánica del agua.
Las ventajas de la acción y la reducción de trihalometanos:
- Reduce el riesgo de sustancias cancerígenas.
- Evita los contaminantes en la instalación.
- Evita generar mal olor en el agua.
- Combate las propiedades mutagénicas.
- Reduce los riesgos de los consumidores.
- Evita poner en peligro a los trabajadores.
Si el agua que vamos a consumir ya tiene un contenido elevado de Trihalometanos, podemos reducir su contenido realizando una filtración con carbón activo específico para remover los Trihalometanos.